¿Qué es Acupuntura y cómo funciona?
Aunque la mayoría de historiadores coinciden que la acupuntura viene de la China, en realidad no está del todo comprobado. Existen evidencias que esta práctica se realizó tanto en China, como Egipto e incluso con los Mayas. Anteriormente se realizaba con agujas de jade, plata y oro. Algunos datos que nos indican que la acupuntura existe desde hace más de 5000 años.

En sus inicios se le pagaba al acupunturista para evitar enfermarse, era en realidad una terapia constante para lograr la homeostasis. Mientras que ahora vamos con los médicos en el momento de sentirnos mal, tener algún síntoma que nos está molestando o incluso cuando el dolor es insoportable.
Los tiempos han cambiado y vivimos en una época a mil por hora, en donde convivimos con el estrés a diario. Con más razón debemos hacer el tiempo para cuidar de nuestro cuerpo y mente. La acupuntura y las terapias alternativas funcionan mejor cuando se utilizan como prevención. Esto no significa que no funcione después, pero sí significa que el tratamiento puede ser más lento.
La Medicina Tradicional China se basa en el concepto de Qi, energía vital, que recorre el cuerpo por medio de los canales energéticos llamados meridianos. Regula el equilibrio espiritual, emocional, mental y físico.
¿De qué nos sirve invertir toda nuestra energía, salud y tiempo en el trabajo? Si a la hora de jubilarnos no vamos a poder disfrutar de todo lo que logramos por alguna enfermedad. Acostumbrarnos al estrés no es una solución. El momento de cuidarnos es HOY y mientras más natural sea el proceso mejor. El cuerpo tiene el poder de auto sanación, la acupuntura únicamente le indica dónde se encuentra el des balance, para que a través de la relajación, la energía circule, la sangre se oxigene y todos los órganos trabajen en conjunto para mantenerse saludables.
¿Sino es ahora, cuándo? ¿Sino somos nosotros mismos, quién?
¡No esperes a que sea demasiado tarde! Estos son algunos de los síntomas que se pueden tratar con éxito en la acupuntura:
- Problemas musculares (contracturas, dolor de hombro, cervicales, lumbares, muñeca, etc.).
- Dolores de cabeza (migraña, jaqueca).
- Problemas ginecológicos (amenorrea, dismenorrea y otros desórdenes menstruales).
- Problemas digestivos (diarrea, estreñimiento, gases).
- Cansancio, falta de energía, apatía.
- Problemas urinarios (síndrome prostático, incontinencia, infecciones.).
- Vértigos, mareos, sofocos, náuseas.
- Problemas de estrés, nerviosismo, insomnio.
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